02 marzo, 2011

La animación a la lectura en la adolescencia



La lectura adiestra la inteligencia, la sensibilidad y facilita el discernimiento de los valores morales y estéticos. Esto será posible si ponemos a los hijos en contacto con los buenos libros.

El adolescente busca incesantemente modelos con los que identificarse. Se plantea preguntas constantemente y pide respuestas. Por esta razón, busca a aquellos escritores que son capaces de expresar lo que siente o lo que le gustaría vivir y sentir.

Aconsejar

El adolescente cree que puede leer de todo sin que le afecte de ninguna manera. De hecho, puede hacer lo que quiera –aunque sea a nuestras espaldas-, pero ¿debe hacer lo que se le antoje?. Ante su afirmación de que no es un niño y que puede leer los libros de adultos, tendremos que hacerle comprender que tampoco nosotros leemos lo primero que cae en nuestras manos, aunque esté muy publicitado.

Es conveniente ayudar a los hijos a seleccionar las lecturas, para que ellos aprendan a hacerlo también. Hay libros que pueden ser inconvenientes por sus inadecuados planteamientos o por la posible pérdida de tiempo que suponen. Además, deberíamos procurar que los libros que lean los hijos tengan un variado vocabulario, su expresión sea clara y que faciliten el desarrollo de los valores y la cultura.

El mayor problema de la lectura, en palabras de un amigo, es saber seleccionar bien nuestras lecturas ante tantos libros tan buenos y, que por falta de tiempo nos moriremos sin poder leer.

No deberíamos prohibir una lectura “porque sí”, ya que su natural curiosidad y la rebeldía propia de la edad, harán que lean ese libro a escondidas. Habrá que darles razones por las que no nos parece oportuno leer un determinado libro y, al mismo tiempo, orientar hacia la lectura de otros libros que consideremos importantes.

Se trata, en definitiva, de potenciar su espíritu crítico de manera positiva. A ello puede conducir el comentario sobre lecturas ya realizadas. Es un sano deporte el hablar sobre las ventajas o inconvenientes de cada uno de los libros que vamos leyendo.

Las nuevas tecnologías

Entre los 12 y los 14 años, coincidiendo con el inicio de la Educación Secundaria Obligatoria, gran parte de los adolescentes dejan la lectura al verse atraídos por la música, los videojuegos, las redes sociales y la calle. Estos medios tecnológicos no tendrían que ser incompatibles con la lectura, pero la renuncia al esfuerzo por la lectura hace que no sea así. El tiempo dedicado en edades tempranas a los libros, se invierte en el “ocio audiovisual”


Gustos diferentes

En la adolescencia les atraen los libros en los que pueden verse reflejados de alguna manera. les gustan las historias de la vida real, de acción, de temática social, de ficción...y especialmente los temas actuales y los conflictos psicológicos que implican a protagonistas adolescentes.

Los chicos prefieren los libros de aventuras, aunque leen también sobre otros temas y las chicas prefieren el amplio mundo afectivo y las relaciones sociales.

La mayoría de los adolescentes sienten predilección por las novelas y en muy escasa proporción por los poemas y relatos cortos. Cuando no optan por los libros eligen las revistas y los tebeos. Los libros los suelen escoger en función del titulo, del tema de que se trate y con quienes más comentan sus lecturas es con sus amigos.

Algunas pautas para animar a la lectura

· Una forma efectiva de “enganchar” a un adolescente en la lectura es encontrar un libro que le ayude a superar un problema personal o que le interese por su temática.

· Algunos detalles del libro favorecen su lectura: una portada atractiva, un numero de paginas adecuado para su edad, el tipo de papel, el tamaño de la letra, etc.

· Ayuda bastante recomendar buenos libros que nosotros hayamos leído previamente.

· Dedicar algún rato en familia para comentar los libros que cada uno lee y para explicar sus argumentos.

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